19.9.12

La oca

Había una vez un niño llamado Aurio. Ese niño vivía en un pueblo, apartado de la ciudad, con sus padres, sus 3 gatos y su oca. Si, una oca. El niño la había llamado Fosquito y era un regalo de cumpleaños de su abuelo.

La oca Fosquito paseaba cada día por el jardín, se dejaba acariciar y comía pan mojado en leche. Pero su comida favorita eran los caracoles, sin duda.

Aurio estaba encantado con su compañero tan especial. Lo primero que hacia cada mañana era darle de comer y, antes de irse a dormir por la noche, le leía un cuento.

Pero un día, al volver del cole, no encontró la oca por ningún lado.

-Mamá, ¿dónde está la oca?-le preguntó llorando a su madre.

-Aurio....La oca se ha ido volando, tenia ganas de volver con su familia.-Le dijo su madre.

Él, muy triste, se fue a su habitación y miró las fotos que tenia de Fosquito. Y se durmió pensando en su amigo.

Al cabo de unos días, su abuelo vino a su casa y le expresó sus condolencias por la oca desaparecida..


-Pero te traigo otro regalo.-le dijo.- Es el mejor paté que hayas podido probar. Lo he hecho yo en casa.


Y Aurio se pasó la tarde comiendo el paté de su abuelo....Pero no se fijó que en el envase había la foto de una oca....Una oca que, extrañamente, se parecía mucho a la suya.


3 comentarios:

  1. No sé qué pensar de la oca. Su nombre me hace gracia (Fosquito xDDD), pero me da penita. :(

    Besos. :)

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  2. Pues... original, eso si XD No tiene mucho fundamento, que quieres que te diga y me dan muuuucha pena el niño y la oca. Podrías haberle puesto moraleja. ¿O si que la hay? Bueno, eso ya son paranoias mías

    Salut!

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  3. Que cruel el abuelo... regalarle una oca para luego matarla... ni que no hubiese más ocas en el mundo ¬¬

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