20.7.14

Hojeando con Ruta Sepetys

RESEÑA Nº 51: ENTRE TONOS DE GRIS


Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día. A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es suficiente la esperanza para mantenerlos vivos?



Este libro lo conocía desde hacía bastante tiempo y siempre me había llamado la atención, aunque nunca tanto como para leerlo. El otro día, Lou (de Pulso Acelerado) me lo recomendó encarecidamente así que me lo empecé a leer en el ebook. Y se lo agradezco mucho.

El libro se ambienta en la Segunda Guerra Mundial (a partir de ahora IIGM), escenario que a mí me fascina a la hora de leer una novela; aunque no presenta lo que suelen enseñar la mayoría de los libros ambientados en esta época, no. No te muestra lo horrible que era Hitler y lo mal que estaban los judíos. Eso ya lo sabemos todos. Este libro presenta la otra realidad. Porque, en una guerra, siempre hay dos bandos enfrentados. Y ninguno de los bandos es buenos. Entre tonos de gris narra qué sucedió bajo la hoz comunista. Cuenta los males de Stalin, que no fueron menores que los de Hitler. Te enseña qué pasó a los ciudadanos de los países bálticos cuando Estonia, Letonia y Lituania cayeron bajo el poder ruso; una realidad que muy pocos conocen. Esto lo hace un libro especial.

La novela comienza cuando el NKVD (lo que más tarde pasaría a ser el KGB), aparece de repente en casa de los Vilkas con la orden de llevárselos y apenas tiempo para que la familia se prepare. Van a ser deportados. La URSS los ha considerado antisoviéticos y ahora están en la lista.


El argumento de la novela es prácticamente el mismo que el resto de libros que trascurren en la IIGM: una familia que ha de abandonar su casa y pasa a ser una víctima de la guerra, con sus hambrunas, sus enfermedades, sus campos de trabajo... Pero lo que hace diferente esta novela es que, al menos a mí, me ha parecido que no intenta lo que suele ser el objetivo de otros libros acontecidos en la IIGM. No pretende endulzarte la realidad -lo cual casi nadie hace- ni intenta tocar tu fibra sensible y hacerte llorar a lágrima tendida -lo cual hace todo el mundo-. El libro te hace ver la realidad como fue. Ni más dulce ni más amarga de la realidad. Lo cual se agradece, porque, de vez en cuando, viene bien leer un libro así.

Al principio, Entre tonos de gris me pareció un libro normalucho. Se dejaba leer, pero nada más. No tenía ese algo que hace que un libro te parezca genial. Pero ese algo llegó, quizá un poco tarde, pero llegó. Y cuando llegó, empezó a no ya gustarme, sino encantarme. De repente, mi mente hizo clic y empecé a beber de sus páginas con una expresión entre alegría y sufrimiento.



Pese a que el argumento no es muy original, Ruta Sepetys sabe cómo hacer que te lo creas y que lo vivas en tus carnes. Aunque dentro de ese argumento general en el que deportan a los Vilkas y sus vecinos, hay como un hilo relativamente secundario en el que el padre de Lina, la protagonista, le pide que vaya haciendo dibujos para que él pueda encontrarlos si los ve. Me parece algo precioso, la verdad. Hace que el libro tenga un toque mágico. Quizá eso sea una parte del algo del que hablaba antes.

Los personajes son geniales, si bien no son todo lo profundos que podrían ser. Claro que esto es comprensible, puesto que se narra todo desde el punto de vista de Lina, y ella tampoco sabe nada sobre el resto.

Como podéis ver, Lina es la protagonista de la historia y es una chica con la que conectas a lo largo de la novela.
Jonas y Elena están siempre con ella y también les coges muchísimo aprecio, al igual que al resto de los deportados que van en su vagón (sí, incluso al calvo cabrón que no deja de instar a la gente a suicidarse). Y cuando les pasa algo sufres.

Entre tonos de gris se deja leer fluidamente. No se me ha hecho pesado en ningún momento. Al contrario, ha habido alguna vez que me han sacado de la lectura y me ha dolido casi físicamente. Además, como ya he mencionado, me gusta mucho la prosa de Ruta Sepetys, así que he disfrutado (eso incluye risas y llantos, que conste) mucho leyéndola. Creo que intentaré conseguir otro de sus libros a ver qué tal.

El final me ha gustado y no. El epílogo (que es en el que se concluye la historia y averiguas el final) me ha gustado mucho, pero el final del libro (antes del epílogo) me ha dejado con un sabor amargo porque realmente no acaba ahí. Así que entre el último capítulo y el epílogo hay una diferencia temporal importante y no sabes cómo ocurre lo que ocurre en ese tiempo. Aunque supongo que está hecho a posta para que no pierda esa intención de la que hablaba antes. Tampoco lo sé, realmente.

Entre tonos de gris es una novela que sabe contarte una realidad de la IIGM sin tratar de
endulzarla ni de hacerte sufrir innecesariamente. Sabe mantenerte enganchado entre
sus páginas y consigue que lo ames, si bien al principio puede parecer un libro del montón.


¿Os habéis leído el libro? ¿Os gustó? ¿Le tenéis ganas? Contadme cosas. :)

5 comentarios:

  1. ¡Hola! Me ha encantado tu reseña ^^ yo conozco este libro desde hace un tiempo pero aún no lo he leído, aunque ganas no me faltan :) me gustan los libros ambientados en la IIGM y demás, aunque detrás haya una historia dura. En fin...lo dicho, que espero leer pronto este libro y que me guste tanto como a ti :)

    ¡Un beso!

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  2. Hola^^
    Tengo ganas de leer a la autora y este libro pinta genial :P
    besos

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  3. No me termina de llamar del todo... ¡pero gracias por la reseña!
    Un abrazo <3

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  4. Lo tengo en casita pendiente de leer, y por lo que comentas espero poder pillarlo pronto.
    Si que es verdad que casi todos los libros de esta temática nos muestran las penurias de los judíos, y oye, está bien que también reflejen el otro bando (para que se vea no solo lo pasaban mal unos, sino todos, mas bien...)
    Y que no intente hacerte llorar a lagrimones pues si que se agradece si, que no me entusiasman los libros muy melodramáticos.

    Gracias por la reseña, un saludo!

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  5. Un pendiente desde hace un par de años, siempre oigo y leo maravillas, trajeron la autora aquí a España y se ve que es puro amor *-* ¡tengo que leerlo pronto!

    ¡Besos!

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